Neuropatías por atrapamiento: qué son y cómo tratarlas

neuropatías por atrapamiento

Las neuropatías por atrapamiento o compresivas resultan frecuentes en la práctica clínica y afectan a un número importante de la población. Cualquier nervio puede padecer una compresión, ya sea continua o intermitente, si bien es cierto que existen algunos nervios y regiones en los que pueden ser más habituales.

Mucha gente conoce las neuropatías por atrapamiento por lo que provocan en el nervio mediano, el conocido como síndrome del túnel carpiano, el cual registra una altísima incidencia en la población general.

Así pues, en primer lugar, para abordar las diferentes neuropatías por atrapamiento de los nervios debemos conocer con exactitud su anatomía como vamos a ver a continuación. ¡Vamos a ello!

Fisiopatología

Para conocer mejor qué son las neuropatías por atrapamiento partimos de la división topográfica del nervio periférico. De profundo a superficial, encontramos el endoneuro, perineuro y epineuro. Entre estas tres capas existe un sistema vascular con muchas anastomosis (conexiones), por lo que hay un sistema vascular extrínseco e intrínseco que proporciona al nervio la mejor vascularización posible.

En este sentido, sabemos que la fibra nerviosa necesita de un suministro de sangre de manera ininterrumpida. Las neuropatías por atrapamiento implican que el nervio periférico quede, como su nombre indica, atrapado y sometido a una presión excesiva por las estructuras anatómicas adyacentes, lo que provoca una reducción de las vascularización del nervio. En los casos más leves se puede obstruir el retorno venoso provocando congestión y edema, mientras que en los casos más se puede producir un isquemia arterial reaccional (déficit vascular) que va a afectar a la conducción nerviosa. De esta manera, a largo plazo inflamación, nos podemos encontrar con una fibrosis y desmielinización (pérdida de la capa de mielina que envuelve al nervio y que ayuda a aumentar la velocidad de conducción nerviosa), lo que conducirá al paciente a que se produzcan alteraciones en la velocidad del impulso nervioso.

 

Esquema de la irrigación de un nervio periférico. Se observa el doble sistema que asegura la vascularización arterial: arteriola extrínseca, que proporciona capilares cuyo flujo va de proximal hacia distal, y arteriola intrínseca, de donde emergen capilares cuyo flujo va desde distal a proximal.

 

Esquema de la anatomía microscópica de una vénula del endoneuro estrechándose al atravesar el perineuro. Cualquier aumento de presión (acumulación de agua) en el endoneuro comprime la vena y estira el perineuro, cerrando la “válvula venosa”, lo que resulta en un empeoramiento del edema del endoneuro.

 Factores que pueden provocar las neuropatías por atrapamiento

Existen algunos factores que pueden estar presentes en la aparición de las neuropatías por atrapamiento, como por ejemplo:

  • Sinovitis, artritis reumatoide.
  • Fracturas, fibrosis.
  • Músculos espasmados, tejido fascial retraído.
  • Embarazo, hipotiroidismo.
  • Algunas inyecciones, hematomas.
  • Gangliones, lipomas, tumores, etc.

Por ello, el atrapamiento nervioso puede ser originado por diferentes mecanismos como presión, estiramiento, angulación y fricción, que pueden dar lugar a una lesión de mayor o menor gravedad según la intensidad de la presión o del periodo de tiempo que se ejerza.

Puede suceder que las neuropatías por atrapamiento ocurran en el mismo nervio y en distintos lugares a lo largo de su trayecto, lo que va a provocar un aumento de la sintomatología. Esto parece ser que se debe a una mayor interrupción del aporte de nutrientes, por un lado, y a la eliminación de catabolitos o productos de deshecho por otro, un fenómeno conocido como ‘double crash’.

Así pues, la conducción nerviosa se va a ver alterada al superar en un 6% su longitud o presiones superiores al 10% de la resistencia propia del nervio, lo que nos da la idea de que con un mínimo de alteración que ocurra va a provocar síntomas.

Clínica

Las manifestaciones clínicas de las neuropatías por atrapamiento son sensitivas y motoras y se caracterizan por sentir dolor, parestesias, sensación de acorchamiento, hipoestesias, hormigueo, quemazón, etc. en sus dermatomas correspondientes; es decir, en aquel territorio corporal que le proporcione inervación los distintos nervios en cuestión. La causa del dolor difuso que puede presentar el paciente puede deberse a lo que se conoce como lesión neural menor, con inflamación neural o perineural y sin lesión neural franca, lo que hace que, en ocasiones, la electromiografía (EMG) pueda ser negativa y el paciente presente síntomas. Entonces, nos encontramos ante una afectación más de tipo funcional y no anatómica. En cuanto a la afectación motora podrá provocar debilidad muscular e incluso atrofia de los músculos que inerve.

Diagnóstico

La historia clínica y la exploración física es la que nos va a permitir evaluar al paciente y determinar el tipo de afectación, como nervios afectados y grado de afectación. Podemos apoyar nuestra exploración en los distintos estudios de conducción nerviosa como la electromiografía (EMG), aunque no siempre serán pruebas positivas, aún teniendo síntomas el paciente, tal y como hemos comentado anteriormente. Por tanto, debemos revisar los reflejos, función motora, función sensitiva, incluso a nivel neurovegetativo, ya que pueden existir cambios en la piel, sudoración o tensión arterial, entre otras cosas.

Además, también hay que explorar las distintas estructuras corporales que pueden tener influencia en la aparición de la patología y restaurar su equilibrio para que desaparezca el fenómeno compresivo sobre el o los nervios afectados

Tratamiento

Según demuestra la literatura sobre las neuropatías por atrapamiento, los tratamientos centrados en recuperar la función son más efectivos en sus intervenciones que los que no tienen este enfoque. Por ello, resulta nuestra prioridad en el tratamiento.

En la clínica Ramón Punzano contamos con distintas herramientas terapéuticas y son muy importantes las técnicas osteopáticas, miofasicales y neurodinámicas, en un intento de restaurar la movilidad y funcionalidad normal de los tejidos corporales. Posteriormente, debemos centrar nuestra atención en los factores y/o situaciones que han provocado la patología, identificarlos y ver, en la medida de lo posible, cómo modificarlos.

En nuestro centro, seguimos el tratamiento con programas de ejercicios, adecuados a cada patología y persona, para que sea capaz de mejorar sus capacidades y evitemos la posibilidad de recidiva a medio-largo plazo. Por lo tanto, los tratamientos de elección deben ser los conservadores, y solamente cuando estos fracasen, deberíamos de recurrir a la cirugía.

Bibliografía

  • García Forcada, A.L. Neuropatías, radiculopatías y plexopatías. Medicine. 2019;12(75):4423-36.
  • Bowley MP, Doughty CT. Entrapment Neuropathies of the Lower Extremity. Med Clin N Am. 2018.
  • Bowley MP, Doughty CT. Entrapment Neuropathies of the Upper Extremity. Med Clin N Am. 103(2019) 357-370.
  • Oliva Pascual-Vaca, A. Dolor del miembro superior, disfunción somática y deslizamiento neural. Osteopatía Científica. 2008;3(1):40-2.
  • Montemayor Galán MG, Rodríguez Alonso JJ, Valencia García H. Neuropatías por atrapamiento. FMC. 2008;15(1):10-20.
  • Losada JM. Neuropatías periféricas. Medicine. 2007;9(78):5024-5028.
  • Itza Santos F., Salinas J., Zarza D., Gómez Sancha F., Allona Almagro A. Actualización del síndrome de atrapamiento del nervio pudendo: enfoque anatómico-quirúrgico, diagnostico y terapéutico. Actas Urologicas Españolas. 2010,34(6):500-509.
  • Vaduva RC, Orts Castro E, García Gálvez P, Yusta Izquierdo A. Diagnóstico y tratamiento de las neuropatías y radiculopatías.
  • Tesis Doctoral D. Jaime Cabañes García. Efectividad de la técnica de movilización de la escapula sobre la mecanosensibilidad neural del ULNT1 en individuos con cervicalgía mecánica. Universidad de Sevilla, 22 marzo 2017.